miércoles, 3 de noviembre de 2010

DIA DE LOS DIFUNTOS

En este feriado, por motivo de conmemoración de una fecha simbólica para la República del Ecuador, en la que recordamos por tradición, en DIA DE LOS DIFUNTOS, tuve oportunidad de conocer un poco más de las costumbres ancestrales que en algunos pueblos de este mi país, todavía se conservan como si el pasar del tiempo no ha afectado la memoria de sus habitantes.
Con mi familia tuve la oportunidad de visitar el cementerio de Pedro Vicente Maldonado, donde pudimos ser testigos de los actos tradicionales que aun se mantiene, las personas pobladoras de este sector salen de sus casas a muy tempranas horas de la mañana a una misa en honor a toso sus seres queridos fallecidos, luego realizan una caminata desde la Iglesia del sector, la cual no es muy grande ni lujosa, lo que la engrandece es el espíritu de sus usuarios, hasta llegar a el cementerio, donde cada uno de ellos, embellecen la tumba de su familiar, de diferentes formas, pintando la lapida, retirando la hierba mala, limpiando el alrededor de la tumba etc.; luego prenden una vela por cada persona que va a visitar en ese momento, es una forma de que el alma de la persona fallecida, sienta la presencia, el fuego de la vela es como una conexión entre sus almas, luego después de una breve oración mientras se prende y coloca la vela, se llama a un Sr. que tiene una guitarra, al cual lo llaman " el mariachi de los muertitos" el cual viene hasta la tumba a acompañar a la familia con su guitarra y voz, en cantos y alabanzas, esto dicen que es para que el alma del difunto este feliz, y se sienta agusto con los vivos que lo han ido a visitar, luego mientras cantan, de una poma de 5 litros, sirven la tradicional Colada Morada, acompañada de una Guagua de pan, y se la brinda a todos los presentes, de esa forma se hace un lazo inseparable con su difunto, compartiendo un plato típico delicioso, nos explicaban los presentes que esto es en forma de celebración, el ir al cementerio no es para estar tristes, sino, para celebrar, -al muertito no le gusta que estemos triste, se enoja- comentaba la persona que nos permitió acompañarle, y que con mucha generosidad y amabilidad nos integro en su ritual.
COMENTARIO:
A pesar que no soy muy creyente de este tipo de cosas, si creo que debemos rescatar este tipo de tradiciones que enriquecen nuestra sociedad, nos hacen únicos, diversos, diferentes de los demás, me fue muy interesante compartir esta experiencia muy agradable, el conocer y aprender más sobre mi propio país, es más importante antes de salir de mi maravillosa tierra.

martes, 19 de octubre de 2010

Claudio Monteverdi - Zefiro torna - Correggio

Claudio Monteverdi - Zefiro torna - Correggio

Antonio Allegri da Correggio (Correggio, cerca de Reggio Emiliaagosto de 1489 – ibídem5 de marzo de 1534) fue un pintor italiano del Renacimiento, dentro de la escuela de Parma que se desarrolló en la corte de los Farnesio durante el apogeo de lManierismo en Italia.

VIDA: 

Los datos conocidos de su vida son escasos. Nació en Correggio. Empezó a pintar allí y en Mantua, donde trabajaba Andrea Mantegna, que fue su principal influencia de juventud. Fue influido también por Lorenzo Costa el Viejo y Leonardo da Vinci.
Estuvo en Roma entre 1517 y 1520, época en la que adquirió un clasicismo naturalista al contacto con Rafael y Miguel Ángel.
Hacia 1530 estuvo al servicio de Federico II Gonzaga, duque de Mantua. Pintó una célebre serie de cuatro lienzos de mitologías para el Palazzo Tè.


ESTILO

Recibe la influencia de Melozzo da Forlì. Es comúnmente considerado como pionero del uso de la luz. Consigue sensación de ingravidez. De gran sensibilidad y delicadeza, pinta a niños, adolescentes y figuras femeninas suaves y de blanda sensualidad.
Comienza como un renacentista clásico, posteriormente recibe la influencia manierista y acaba, por su dinamismo y profundidad espacial, anticipando el barroco.
En su madurez, su estilo es noble y equilibrado, con sombras transparentes y diseño fluido.
Sus trabajos son descritos en las Vidas de Giorgio Vasari.

OBRA
En sus primeras obras sigue el estilo de Mantegna:
Sus cuadros posteriores se suavizan. Utiliza ambientaciones nocturnas y manieristas.

Tras su estancia en Roma, se encarga de diversas obras en Parma, en particular frescos en diversas iglesias:
  • La Camera di San Paolo (1519), frescos encargados por la abadesa Giovanna da Piacenza para el refectorio del convento benedictino de S. Paolo.
  • Pintó al fresco la cúpula, el ábside, los intradós de los arcos de la cúpula, el friso de la nave principal y el friso que recorre el coro de la iglesia de San Juan Evangelista de Parma (1520–1523).
  • Los frescos de la catedral de Parma (1526–1529). La Asunción de la Virgen, pintada en la cúpula es considerada su obra maestra. Crea una ilusión óptica de profundidad hacia el infinito, con perspectiva en contrapicado.
En la realización de los frescos abandona el método del estarcido, para poner el dibujo sobre cuadrícula. Los frescos de las cúpulas, tanto de la iglesia de San Juan Evangelista, como de la Catedral de Parma, fueron muy estudiados por los decoradores del siglo XVII.
Los cuadros al óleo que pinta a su vuelta de Roma, reflejan esa influencia de los grandes maestros del Renacimiento italiano, con su particular manierismo:
A finales de los años 1520 confirma su tendencia prebarroca. Al entrar al servicio de Federico de Gonzaga, trata temas mitológicos yalegóricos:


Los cuatro últimos cuadros citados formaron una serie encargada por Gonzaga y regalada al emperador Carlos V.
Se conservan cerca de un centenar de dibujos de Correggio, principalmente estudios preparatorios a la sanguina para los cuadros o las grandes decoraciones. El Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid exhibe un Retrato de eclesiástico que comúnmente se le atribuye.